Bienvenido

Bendiciones!! Que alegría saber que tenemos este espacio, como un oasis en el desierto, en donde encontremos y compartamos la palabra de Dios, Las buenas Nuevas y todo aquello que traiga bendición a nuestras vidas.

Espero lo disfruten!!

martes, 11 de septiembre de 2012

Señor Acuerdate de mi


    11 DE SEPTIEMBRE 2012

 

 SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Y  de toda mi familia, de mis bienes, mi salud, y de la unción que has puesto sobre mí. Has pasar tu fuerte viento sobre la tierra, has que disminuyan las agua turbulentas de la vida y cierra las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; hasta que  la lluvia sea  detenida en el cielo, retira la aguas en su totalidad hasta que bajen a su estado normal, descubre la cima de las montañas y has reposar tu presencia sobre mí, bendíceme y permíteme ver la luz de un nuevo amanecer, si  he hallado gracia ante tus ojos, dame una señal haciendo reposar tu espíritu sobre mí, unge  mi cabeza y todo mi ser  con aceite fresco, con el oleo de tu gozo y con tu presencia cada día de mi vida en todo lugar.


 

SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Oh Señor, mira por mí, y oye la voz de los que contienden conmigo. ¿Se da mal por bien, para que hayan cavado hoyo a mi alma? Acuérdate que tu has puesto palabra en mi boca para bendecir las naciones y los pueblo de la tierra, me puse delante de ti para hablar bien por ellos, para apartar de ellos tu ira. Por tanto, desvía la maldad de los que sin causa conspiran contra mí, óigase el clamor de sus casas, cuando traigas sobre ellos de repente ejército; porque cavaron hoyo para prenderme, y a mis pies han escondido lazos. Pero tú, oh Dios, conoces todo su consejo contra mí para muerte; no perdones su maldad, ni borres su pecado de delante de tu rostro; y tropiecen delante de ti; haz así con ellos en el tiempo de tu enojo. Jeremías 18:19

 

 

 

 

 

SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Oh Dios eterno, según tu benevolencia para con tu pueblo; Visítame con tu salvación, Para que yo vea el bien de tus escogidos, Para que me goce en la alegría de tu nación, Y me gloríe con tu heredad. Por amor de tu siervo no vuelvas tu rostro y no apartes de tus ojos la heredad que por tu misericordia mi diste, hazme ver días buenos sobre la tierra y en virtud de tu santo nombre, pon un sello sobre mi brazo y una marca sobre mi frente que diga “Con grandes cosas me sorprenderá el Señor”.

 

SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Porque el enemigo ha afrentado a tu siervo, por favor  no entregues a las fieras mi alma, porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de habitaciones de violencia, y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos. Te ruego que no vuelva avergonzado el abatido porque todavía hay esperanza, el afligido y el menesteroso alabarán tu nombre.  Levántate, oh Dios, aboga su causa; acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día. No olvides las voces de tus enemigos; Tú lo sabes, oh Señor; acuérdate de mí, y visítame, y véngame de mis enemigos. No me reproches en la prolongación de tu enojo; sabes que por amor a ti, sufro afrenta. 




SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Como lo hiciste con Abraham tu siervo, sacándolo de una tierra estéril, sin pacto y sin Dios, lo tomaste como hijo, amigo y siervo para sacar tu bendito pueblo de algo que no se veía, le diste bendición a él y a su descendencia para siembre, dame de esa fe que desata los milagros, que produce riquezas, que abre los cielos y me coloca a la altura de un hombre próspero y bendecido en todos los niveles, hazme partícipe del pacto de Abraham y dime lo que le dijiste a tu siervo. “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.”

 

 

 

SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Y no permitas que mis enemigos se burlen cuando mis pies resbalen y mi caída se haga evidente, acuérdate de mí cuando ande sin fuerzas delante del perseguidor, cuando afilen sus garras para desgarrar mi carne, ayúdame y envía tu favor sobre mí. Cielo y tierra, ¡presten atención a mis palabras! Lo que tengo que decir es tan bueno como la lluvia, que hace bien a las plantas y a la hierba del campo. Quiero alabar a nuestro Dios; y ustedes, ¡reconozcan su poder! Él nos protege del mal. Es un Dios justo y fiel, que siempre actúa con justicia. ¿Hay entre los ídolos de las naciones quien haga llover? ¿Y darán los cielos lluvias? ¿No eres tú, Señor, nuestro Dios? En ti, pues, esperamos, pues tú hiciste todas estas cosas.

 

SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Cuando las deudas se agitan como un mar enfurecido y mis acreedores hagan planes de mis bienes, de cómo poseerlos y dejar a mi familia en la ruina sin impórtales nada, a merced de las noches heladas y el crudo invierno, se que tu no lo permitirás, porque con lágrimas, dolor, sufrimiento y muchos esfuerzos he adquirido lo que tengo, declaro que nadie poseerá lo que es mío, ni comerán injustamente del pan de mi mesa, vuelva su maldad sobre sus cabezas y no entren al consejo de mi alma todas sus iniquidades, date prisa Señor,  no guardes silencio porque desfallece mi alma y solo en ti confío.

 

SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Como lo hiciste con José tu siervo, cuando solo su sueño en medio de los fríos barrotes de la cárcel, eran su consuelo y su esperanza, después que lo probaste, lo sacaste a la luz dándole un lugar de honor delante de los príncipes de la tierra, pusiste corona en su cabeza, en su mano anillo real, y le diste manjares de reyes;  si he hallado gracia ante tus ojos permíteme entrar en esa dimensión, facilítame el camino de la vida, guíame según tu verdad y prospera la obra de tus manos en mi, saca a luz tus bendiciones sobre tu siervo para que mis enemigos vean que tú no te has olvidado de mi. 

 

 

SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Y no me niegues el privilegio de bendecir en vida a mi familia ahora que todavía tengo fuerzas para hacerlo, permíteme honrar a mi cónyuge como la persona que junto a mí, ha pagado el precio, fortalecido mis hombros y levantado mis manos, ruego que esta sea la hora de la honra y las bendiciones para su vida, abre los cielos, envíale desde tu santa morada algo sobrenatural, sáciale del bien de tu boca y no olvides que  ha sido integro delante de ti, trae bendición a nuestros hijos y nietos, has que nuestras almas se deleiten en la multitud de tus misericordias.

 

 

SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Y de la mujer estéril, que en ti espera, ya que la vida le ha negado el privilegio de ser madre, mírala con tu gran amor y misericordia, como lo hiciste con Ana dándole a Samuel, con Raquel bendiciéndola con Efraín y Manases, a Sara le diste a Isaac, el hijo de la promesa, a Elisabeth la honraste con Juan el bautista.  No te olvides que según tu divina promesa, no habrá mujer estéril o que aborte en tu pueblo, concédele tener carne en su vientre, el hijo que alegre su corazón, que la identifique como una mujer poseedora de milagros creativos, en la tierra de los vivientes.

 

SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Y dame la gracia de invocarte como lo hizo Jabes  “¡Oh, sí me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe!”  Y le otorgó Dios lo que pidió.    Te ruego que escuches mi plegaria, porque tú has dicho “Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, Ahora me levantaré, dice el Señor; Pondré a salvo al que por ello suspira.”   ¡Respóndeme cuando clamo,  oh Dios de mi justicia! Tú, que en la angustia ensanchaste mi camino, ten misericordia de mí y oye mi oración. 

 

 

SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

“¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros”. Por esta verdad levantaré mi cabeza, alzaré mis ojos para mirar su amor y misericordia para conmigo, tendré confianza porque hay esperanza, caminaré sin descanso para encontrar la meta en mi camino,  caminaré paso a paso y no me detendré, si eso es mi destino, y siempre andaré  en paz,  Yo cruzaré, en su nombre, la montaña más alta que se ponga en mi camino. 

 

 

SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Para que la presencia de Dios vaya conmigo y me muestre el camino por donde debo  ir, para que entre en su descanso y me olvide del maltrato y el duro trabajo  de Egipto, para que pueda disfrutar la nueva dimensión de la abundancia, donde Dios me ha de llevar, su presencia permanezca en mí como agua que sacie mi sed, como fuego en la zarza para que oiga su voz, como luz para que ilumine las noches oscuras y me proteja de los fuertes rayos del sol durante el día, encuentre deleite y fuerza para mantenerme delante de Él sin desmayar, y por amor a mí, Él revele el poder de su nombre y la manifestación de su gloria.  No temo porque si su presencia está conmigo, el pan en el desierto caerá del cielo, el agua de la peña brotará como manantial de vida, los mares se abrirán y los carros de faraón serán ahogados, se hará el milagro en mi vida y la realización total de todos mis sueños.

 

 

 

 

 

 

SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Para que no le tema a la soledad, porque se puede convertir en una poderosa oportunidad para que Dios trate conmigo, pueda ser que envíe su ángel y cambie la naturaleza de mi nombre, me muestre como a Abraham, el pacto que Él hará conmigo y la multiplicación de mi descendencia, y si siento que cuando esté en la cruz el padre celestial me olvida, no temeré porque por un breve momento me abandona pero luego me recogerá con grandes misericordias.  Te bendigo para que hagas de la soledad un amigo, una fortaleza, un puente de oportunidades y no una derrota que te haga sentir abatido, en la silla de la depresión, al contrario, te invito para que veas su gloria y no cometas ningún error cundo sientas que el mundo te ha abandonado y tu seres queridos se aparten de ti, acuérdate las palabras de David “Aun que mi padre y mi madre me dejaren, con todo me recogerá el Señor de gloria”.

 

SEÑOR ACUERDATE DE MÍ

Con la fuerza del entusiasmo Porque así podré vencer los desafíos de la vida cotidiana, resolver los problemas que se presentan y pasar a una nueva dimensión. EL entusiasmo tiene la bondad de permitirme captar y aprovechar la fuerza disponible que me queda para llegar al final de mis metas. Se active en mí esa acción y transformación, esa reconciliación entre uno mismo y la fe, sea yo un entusiasta que  disfrute con lo mínimo, y lo demuestre  en todo lo  que haga, sea un buen amigo dispuesto a superar cualquier obstáculo, refleje paciencia y firmeza ante la incertidumbres de la espera, Permíteme ser una persona capaz de llevar a cabo cualquier plan con fervor, y al mismo tiempo contagiar esta pasión a los demás.

Únete al grupo de facebook http://www.facebook.com/#!/groups/107708955942345/

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada