Bienvenido

Bendiciones!! Que alegría saber que tenemos este espacio, como un oasis en el desierto, en donde encontremos y compartamos la palabra de Dios, Las buenas Nuevas y todo aquello que traiga bendición a nuestras vidas.

Espero lo disfruten!!

martes, 6 de diciembre de 2011

6 de diciembre 2011

                                                6 de Diciembre  2011

Bendición de una madre para su hijo                                                   Bendición para mí amado hijo en su cumpleaños.

Bendigo al Dios Altísimo por concederme estar viva, para ver y bendecir a mis generaciones. Hoy lo hago llena de orgullo de bendecir a mi amado hijo de mi corazón, bendita del Señor sea tu vida y la tierra que conquistaran tus pies, con lo mejor de los cielos, con el rocío y con lo más escogido fruto del sol y con las mejores dádiva de la tierra y su plenitud, venga sobre la cabeza de mi hijo en este día y sus generaciones todas estas bendiciones y les alcancen. Ruego con toda mi alma para que sea el mejor esposo, el mejor padre y un buen amigo de Dios y de tu esposa, por la gracia que Dios me concede de bendecirte lo hago públicamente porque hoy tu futuro será estable, tus días fuerte como acero, resistente como el oro y de mucho valor como las piedras preciosas, no temas porque mis bendiciones serán como un manto de fortaleza, una luz de esperanza en las noches oscura o como un cheque al portador para cubrir tus compromisos económicos de la vida, gracias por este momento que nunca olvidaré de sentirme orgullosa de ser una madre muy privilegiada, hoy me llamarán bendita de Dios en la tierra de los vivientes por darme la gracia de estar en este momento viendo a mi hijo rodeado de felicidad,  enséñales a tus amigos a contar sus días para qué traiga en ellos sabiduría.

Con amor quien te quiere tu madre querida.

DECRETO PARA LA MUJER.

Decreto bajo la unción de Dios, que tú eres escogida desde el vientre de tu madre para ser luz en las naciones. Como una voz que se oye en el desierto, que anuncia con verdad la palabra del Altísimo, porque así dice el Señor el Santo de Israel: “No estaba oculto de ti mi cuerpo, cuando en secreto fuiste formado, y entretejido en las profundidades de la tierra”. Tus ojos vieron mi embrión, y en tu libro se escribieron todos los días que me fueron dados, cuando no existía ni uno solo de ellos. Declaro que no dejaré caer a tierra ninguna de tus palabras y sin temor le hablaré a los perversos hombres, como Saúl que abandonaron tu ley y mandamientos. No me temblarán las rodillas para tomar autoridad sobre principados y potestades de las tinieblas. "Y Samuel creció, y el Eterno estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras. Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, conoció que Samuel era fiel profeta de Dios. Tú también con autoridad y honor serás reconocida por muchos pueblos, y nunca Dios permitirá que se menoscabe tu autoridad y tú seas avergonzado. Edificarás casas, y morarás en ellas; plantarás viñas, y comerás el fruto de ellas. No edificarás para que otro habite, ni plantarás para que otro coma; porque según los días de los árboles, serán los días de ti como mujer que has hallado gracia delante de Dios, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos. “En vez de estar abandonada y aborrecida, tanto que nadie pasaba por ti, haré que seas una gloria eterna, el gozo de todos los siglos. Y mamarás la leche de las naciones, el pecho de los reyes mamarás; y conocerás que yo Jehová soy el Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob.”     Isaías 60:15-16”.

DECRETO DE VICTORIA

Decreto bajo la unción de Dios que tú eres escogido desde el vientre de tu madre para ser luz en las naciones. Como una voz que se oye en el desierto, que anuncia con verdad la palabra del Altísimo, porque así dice el Señor el Santo de Israel: “No estaba oculto de ti mi cuerpo, cuando en secreto fuiste formado, y entretejido en las profundidades de la tierra”. Tus ojos vieron mi embrión, y en tu libro se escribieron todos los días que me fueron dados, cuando no existía ni uno solo de ellos. Declaro que no dejaré caer a tierra ninguna de tus palabras y sin temor le hablaré a los perversos hombres, como Saúl que abandonaron tu ley y mandamientos. No me temblarán las rodillas para tomar autoridad sobre principados y potestades de las tinieblas.

El Señor tenga de ti misericordia y te ayude a superar los peores reinos y reyes perversos de la tierra. Recuerda que tú te levantarás para recibir tu heredad. Por amor a ti se movilicen los ángeles guerreros de Dios y se reafirme la palabra que dice: “Aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde”. Y me hizo entender, y habló conmigo, diciendo: “Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento. Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión”. (Daniel 9:21)

Te bendigo para que tu corazón se llene de gratitud y agradecimiento delante de Dios. Por su bondad, la fuerza que te ha dado y por todos los favores recibidos de Él. Por medio de su gracia te consuele en la hora del dolor y la aflicción. Benditos sean los que oran por ti, aquellos que te apoyaron en la hora más difícil de tu vida. Sean recompensados los que siempre estuvieron contigo y en ningún momento de tu vida te dejaron. A todos los que extendieron su mano y te han ayudado a recuperarte de los días difíciles de la tierra, por palabras o por acciones justas. Dios Todopoderoso continúe a tu lado durante el tiempo de congojas, te dé paciencia para enfrentar cualquier molestia o dolor. Puedas recordar este trago amargo para bien y servirle con sinceridad de corazón.

RENUNCIO

1.A partir de este momento y de ahora en adelante, decido finalmente renunciar a todo aquello que de una manera u otra me ha impedido ser mejor de lo que puedo ser. Llegar más allá a donde debo llegar, hasta la plenitud de ser un hombre completo, íntegro y lleno de fe.

2.Por eso renuncio a: la soledad, la tristeza por todas las personas que me han dado la espalda, a mis temores, limitaciones, a los malos recuerdos y a lo que no pude lograr en mi vida.

3.Renuncio a mi egoísmo y falta de generosidad, a la manipulación, el autoengaño, el rencor y a la falta de perdón.

4.Renuncio al mal humor, la amargura de mi ser, al fracaso, la derrota, a mi apatía, negligencia y a la falta de deseo de superación.

5.Renuncio a la vanidad, miseria, a mi indolencia, altivez, a la envidia, la codicia y al chisme. Mi falsedad e hipocresía, a la deslealtad, la falta de amor propio, a seguir esperando que la gente y las cosas cambien sin que yo haga un esfuerzo para lograrlo.

6.Renuncio a todo aquello que me aparta de su santidad. Porque Señor, yo quiero caminar siempre cerca de ti. Te dejo todos mis afanes y preocupaciones. Hoy renuncio a todo y me vuelvo a ti. Confiadamente sé que Tú harás la obra en mí, porque yo quiero cambiar. Deseo que Tú vivas en mí y hacer tú voluntad. Renuncio a todo pecado oculto, consciente e inconsciente de mi corazón.

7.Renuncio a mi falta de perdón, a mi rencor; a mi vida egoísta y altiva. Me deshago de toda enfermedad espiritual y de toda atadura, para que Tú, amado Señor, con libertad trabajes en mi alma y puedas entrar en ella.

8. RENUNCIO

A una vida de continua pobreza y sufrimiento económico, donde los días se convierten en una eternidad, valle de dolor y amargura. Porque no deseo repetir el modelo de saco roto de mis antecesores, vivir limitado, comer migajas y vestir ropas viejas. Andar de casa en casa sin estabilidad. Si en mi vida se abrió una puerta de pobreza, ya sea por mi pecado, el de mis padres, o mi rebelión delante de ti, públicamente te pido perdón. Renuncio a esta puerta y sus maldiciones, porque yo sé que no para siempre el trigo se trilla, ni la carreta comprime todo el tiempo el grano. Declaro que los peores momentos de mi vida terminaron, y que solo es cuestión de tiempo el ver los cielos abiertos.

RENUNCIA

A la esterilidad espiritual de un embarazo ministerial de la misma gloria de Dios según lo anuncia el profeta cuando dijo Isaías 60:1 Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá el Señor tu Dios, y sobre ti será vista su gloria.

Renuncio                                                                                 Al rechazo de mis padres en mi alma, desde el instante de mi concepción y durante mi vida en el seno materno. Lo que haya sido lo anulo en el nombre de Jesús nuestro Yeshúa.

Renuncio                                                                Al mal que me causaron por intentar abortarme: con hierbas, sustancias químicas o con objetos punzo cortantes. Lo que haya sido lo anulo en el nombre de Jesús nuestro Yeshúa.

Renuncio                                                                                  A todo el rencor que tengo si fui dado en adopción o abandonado sin haber conocido a mis padres biológicos o a maldiciones recibidas durante mi gestación. Lo que haya sido lo anulo en el nombre de Jesús nuestro Yeshúa.

anulo                                                                                           Por las llagas de Jesús todo mandato de fracaso, y muerte en mi vida, y suicidio que haya en mí por estas causas, la incapacidad para aceptar el amor de Dios, para aceptarme a mí mismo o a las personas, para estudiar, trabajar y ser feliz. Lo que haya sido lo anulo en el nombre de Jesús nuestro Yeshúa.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada